Objetivos de Desarrollo Sostenible

LA NUEVA AGENDA DEL DESARROLLO

Diecisiete son los nuevos objetivos que, desde Nueva York los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptarán entre el 24 y 27 de septiembre de 2015 para consolidar la llamada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Esta es la historia de un proceso que le deja al mundo una hoja de ruta ambiciosa.

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Los Objetivos de Desarrollo del Milenio: Desarrollo 1.0

Hace 15 años, en el 2000, los entonces 189 países miembros de Las Naciones Unidas acordaron trazar una hoja de ruta que sería el camino para que los países desarrollados y en desarrollo lograran superar sus problemáticas más urgentes y embarcarse en la construcción de un planeta sostenible.

 

Ese camino tomó el nombre de Objetivos del Milenio (ODM). Ocho ambiciosos objetivos que buscaban resolver los retos de la humanidad tomando la pobreza como el centro de todo. Para hacerlo la Asamblea General delas Naciones Unidas definió 18 tareas específicas y más de 40 indicadores que permitirían medir su cumplimiento. Cada meta, además, tuvo que ser adaptada de acuerdo a las características de cada país.

 

Esos objetivos eran:

 

Colombia decidió cuáles iban a ser los objetivos clave para el país en 2003 y ratificó ese compromiso en 2005 y 2011 mediante herramientas como los Conpes.

 

Hoy, en el año 2015, el plazo para cumplir esos objetivos llegó a su fin. Al hacer un balance los resultados no son absolutos, pero sí son alentadores: la cifra de niños que van al colegio subió a 43 millones, los casos de infecciones nuevas de VIH/Sida disminuyeron en un 40 por ciento, más de dos millones de personas tienen ahora acceso a agua limpia, la pobreza extrema se redujo a la mitad en el mundo entero.

 

Colombia, después de elaborar políticas para cada sector comprometido con el cumplimiento de los ODM, logró un cumplimiento del 57 por ciento. El país cumplió anticipadamente 15 de los 50 indicadores propuestos y entre 2012 y 2015 cumplió con 14 más.

 

Por eso, porque el desarrollo se ha construido en el territorio y porque los Objetivos de Desarrollo del Milenio demostraron que las metas funcionan sería absurdo dejar la tarea a la mitad.

 

Para terminarla se creó un nuevo grupo de objetivos más globales, ambiciosos y sólidos que los anteriores: los Objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

 

Los Objetivos del Milenio pasan la antorcha

Estos nuevos objetivos son el fruto de una negociación entre los 192 países de Las Naciones unidas, a diferencia de los ODM que fueron decretados por la Asamblea General. Hacen parte de la nueva agenda de desarrollo sostenible y deben concluir la labor realizada y garantizar que nadie se quede atrás.

El siguiente gráfico demuestra la transición entre los ODM y los ODM. (Haga clic en cada ODS para mayor información)

 

Este es el cuerpo de lo que Ban Ki-Moon ha llamado la Agenda post 2015 cuyo proceso de adopción culminó en la cumbre celebrada entre el 24 y 27 de septiembre de este año. Esta agenda tiene también como propósito retomar los objetivos e indicadores que no se cumplieron de los ODM y llevarlos a buen término a por medio de nuevas metas y nuevos procesos de implementación en el territorio de cada país. Además para decidir cuáles iban a ser esos objetivos se creó el Open Working Group (Grupo de trabajo abierto en español) en el que participaron todos los países y le pidieron a la academia, la empresa privada, las ong y la sociedad civil que dieran sus opiniones.

Los ODS, sin embargo, han sido objeto de críticas desde su origen. Para quienes no están involucrados en el mundo diplomático o en el sistema de Naciones Unidas puede resultar curioso que un listado de metas sea objeto de tanta atención. El tema tiene varias aristas: Por una parte, para los países pobres tener metas propias dentro del listado mejora sus probabilidades de conseguir importantes recursos para por parte de la comunidad internacional. Por otra, los países ricos han hecho lo posible para no tener objetivos propios, un punto en el que los países de ingresos medios, incluyendo a Colombia, han sido insistentes. ¿Por qué la tarea de combatir la pobreza debe recaer sobre los países pobres cuando pobres hay en todas partes? Además, para esta “clase media” global resulta también importante tener metas compartidas con los países desarrollados sobre sostenibilidad que reflejen la responsabilidad común sobre recursos naturales y cambio climático.

 

Los nuevos objetivos tendrán que incluir las tres dimensiones del desarrollo: social, económico y ambiental. Además, se incluyó el objetivo 17 que es una nueva área para la arena internacional: la sostenibilidad de la producción y el consumo.

 

 Este objetivo le pone más presión a los países desarrollados, quienes están acostumbrados a que su función en la lucha contra la pobreza se limite a donar dinero para el desarrollo, cuando gran parte de los grandes procesos generadores de pobreza están relacionados con el comercio injusto, la propiedad intelectual y los patrones de consumo de los ciudadanos del mundo desarrollado.

Este es el panorama de la que ha sido llamada la Agenda global, Un amplio plan de acción para impulsar el desarrollo sostenible que todavía tienen mucho por andar y las expectativas de un planeta encima.

 

Espere la segunda entrega de este especial el próximo 1 de octubre