EL MEDIO AMBIENTE:

LA VÍCTIMA OLVIDADA

No solo el hombre ha sido víctima del conflicto, también la naturaleza. Desde hace años los actores armados actúan en detrimento del medio ambiente y es enorme el daño que han causado. Los atentados a infraestructura petrolera, la minería ilegal de oro y los cultivos ilícitos han sido sus frentes de acción.

 

Entre 1958 y 2013 el conflicto armado les arrancó la vida a 220.000 colombianos, 176.000 de ellos eran civiles. En las últimas tres décadas los paramilitares perpetraron 1.169 masacres; a las Farc se les atribuyen 337 y 158 a  los agentes del Estado. Y, entre 1970 y 2010, las Farc fueron responsables de 9.447 secuestros, el ELN de 7.361 y los grupos paramilitares de1.677. Todas son cifras del Centro de Memoria Histórica.

 

Los datos exactos de la tragedia humanitaria que han provocado 55 años de conflicto, y la responsabilidad de cada grupo armado en ella, siguen saliendo a la luz. Sin embargo hay una víctima que no aparece en ninguno de los informes. Que es invisible. Que no cuenta con registros ni estudios claros: el medio ambiente.

 

¿Es posible calcular ese daño? ¿Cuántos bosques se han talado por cuenta de la minería y la siembra de cultivos ilícitos? ¿Qué extensión de suelo dejó de ser productivo? ¿Cuántos ríos se han teñido de negro con el derrame de petróleo y por cuántos corren aguas tóxicas debido al mercurio vertido en ellos en la minería de oro? ¿Cuántos días han tenido que sobrevivir sin agua y sin alimento –sin pescado– las comunidades afectadas?

 

El exministro de ambiente, Manuel Rodríguez Becerra, ha asegurado que el país está en deuda de medir el pasivo ambiental de las Farc. SEMANA quiso hacer el ejercicio de unir los registros y los datos que existen dispersos, desordenados, al respecto. Y además, establecer cuál ha sido la participación de cada grupo armado ilegal en este desastre ambiental silencioso. Las Farc, por ejemplo, son ambivalentes al respecto y algunos consideran que, como efecto fortuito de la guerra, han preservado varios tesoros naturales del país. Tener una radiografía clara es casi imposible pero aquí van algunas aproximaciones.

 

“El problema real en los próximos 25 años no será ni siquiera la guerra sino el cambio climático”: Brigitte Baptiste, directora del Instituto Humboldt

ENTREVISTA

“En el posconflicto la destrucción ambiental aumenta”

El exministro de ambiente Manuel Rodríguez Becerra señala que el daño ambiental que ha provocado la guerra, podría ser peor luego de que se firme la paz si no se establecen acuerdos puntuales entre Gobierno y Farc.

Una declaración que dio el exministro de ambiente Manuel Rodríguez Becerra, luego de una serie de atentados de las Farc en junio y julio pasado contra la infraestructura petrolera, le dio pie a este especial. Rodríguez, que hoy ocupa el cargo de presidente del Foro Nacional Ambiental, señaló en ese momento que el país estaba en deuda de calcular el daño que la guerrilla le había producido al medio ambiente en sus 51 años de historia.

 

SEMANA habló con él sobre ese daño acumulado, pero también sobre el destino del medio ambiente en un escenario de posconflicto. Dice que la experiencia de otros países ha demostrado que en esa etapa la naturaleza es aún más vulnerable.  “Los guerrilleros, incluso los exsoldados, saben muy bien dónde están los recursos madereros, las minas de oro, y prefieren ese tipo de actividades ilegales a manejar un taxi en Bogotá o Cali”, señala.

 

Y da un argumento más: en el posconflicto los inversionistas extranjeros sentirán más confianza de llegar al país, y seguirán conquistando campos como la minería que se ha convertido en una amenaza para el medio ambiente. Señala que el “Estado debe empezar por reconocer su incapacidad para tratar” el tema del posconflicto y el medio ambiente, y que es necesario llegar a un acuerdo conjunto con las Farc al respecto.

 

 

Editor: José Ángel Báez

Equipo periodístico: Laura Campos Encinales, Carolina Gutiérrez, María Fernanda Lizcano. Edición y montaje web: César Alberto Moreno Vargas

Videos: Alex Guerrero, Andrés Barajas, Pablo Monsalve.

Agradecimientos: Juan Millán, Instituto Humboldt, Parques Naturales Nacionales, Brigada Especial contra el Narcotráfico, Corantioquia, Corponor.